El Hotel Amérigo nació a partir de un antiguo edificio histórico en el centro de Alicante. Originalmente, fue el Convento de los Dominicos, con más de varias centurias de antigüedad. En el siglo XIX este conjunto se transformó por iniciativa del empresario José Gabriel Amérigo, quien adquirió el convento para desarrollar viviendas y estructuras urbanas con un pasaje comercial que conectaba distintas calles importantes de la ciudad. Este pasaje fue conocido como el Pasaje Amérigo, y de él deriva el nombre del hotel actual.
Desde su apertura, el hotel ha sido testigo de muchas vivencias culturales y de visitantes ilustres: ha alojado a personalidades internacionales de distintos ámbitos como cine, música y relaciones públicas, convirtiéndose en un punto de encuentro social y turístico en Alicante.